Qué es el fraude bancario y cómo protegerte de las estafas
En los últimos años, la banca ha dado un giro enorme hacia lo digital. Hoy en día podemos hacer transferencias, pagar recibos o consultar nuestros movimientos desde el móvil en cuestión de segundos. Esta comodidad, sin embargo, también ha abierto la puerta a nuevos riesgos.
La ciberdelincuencia se ha sofisticado y cada vez hay más fraudes dirigidos a robar dinero o información personal. De hecho, solo en el primer trimestre de 2025 se detectaron más de 106.000 casos de fraude digital en España, lo que equivale a unas 1.200 estafas al día.
Por eso, estar bien informado y aprender a prevenir es, sin duda, la mejor forma de proteger nuestras cuentas y evitar sustos innecesarios.
Qué es el fraude bancario
El fraude bancario engloba todas aquellas maniobras ilícitas que buscan sustraer dinero o conseguir las credenciales de acceso a cuentas bancarias de forma engañosa. En otras palabras, se trata de acciones diseñadas para que la víctima entregue información sensible o autorice pagos sin darse cuenta.
Antes, este tipo de delitos se asociaban principalmente al robo físico, como el asalto a una sucursal o la clonación de tarjetas en cajeros automáticos. Actualmente, aunque estas prácticas aún existen, la mayor parte del fraude se mueve en el entorno digital. El ciberdelito ha tomado protagonismo, aprovechando correos electrónicos, mensajes de texto y páginas web falsas para engañar a los usuarios.
Fraudes bancarios y ejemplos más habituales
Para entender mejor cómo operan los estafadores, conviene conocer algunos de los fraudes más comunes:
Phishing
Consiste en el envío de correos electrónicos que aparentan ser del banco u otra entidad de confianza. En ellos, se solicita al usuario que haga clic en un enlace y confirme sus datos, cuando en realidad se trata de una página falsa creada para robar información.
Es el caso de una mujer española que perdió 4.587€ después de recibir correos fraudulentos que parecían del Banco Santander y acceder a una web trampa que capturó sus credenciales.
Smishing
Es una variante del phishing, pero a través de SMS. Los mensajes suelen alertar de movimientos sospechosos o transferencias no autorizadas e incluyen enlaces o números falsos de contacto.
En España, la Guardia Civil investigaba a tres personas por una estafa de casi 5.000€ a un hombre en Castilla y León con smishing bancario, donde un SMS falso fue el punto de entrada para robar credenciales y realizar transferencias fraudulentas.
Vishing
En este caso, el contacto de los delincuentes se realiza por teléfono, haciéndose pasar por empleados del banco o de una entidad de confianza. Con un tono profesional, solicitan datos personales o códigos de verificación.
En 2025, la Policía Nacional desarticuló una banda en Cádiz acusada de estafar casi 488.000€ mediante vishing, afectando a más de 200 víctimas, incluyendo solicitudes engañosas de Bizum inverso y manipulación psicológica.
SIM Swapping
Los estafadores duplican la tarjeta SIM de la víctima para recibir sus mensajes y llamadas. De esta forma, pueden interceptar códigos de seguridad y acceder a cuentas bancarias.
De hecho, El Tribunal Supremo de España, ha reforzado que los bancos deben devolver fondos sustraídos sin autorización, incluso cuando se utilizan claves válidas, salvo que se demuestre negligencia grave del cliente, como en casos de fraude con SIM swapping.
Suplantación de identidad en webs
Otro método es crear páginas casi idénticas a las oficiales de los bancos. El usuario, al no notar la diferencia, introduce sus credenciales sin sospechar que está entregándolas a un fraude.
Claves para proteger tus cuentas bancarias
Aunque los fraudes son cada vez más sofisticados, existen medidas sencillas que pueden marcar la diferencia:
- Activa siempre la autenticación en dos pasos (2FA) para añadir una capa extra de seguridad.
- No compartas nunca tus contraseñas ni códigos de verificación, ni siquiera con supuestos empleados del banco.
- Verifica cuidadosamente las URLs antes de introducir tus datos, asegurándote de que sean las oficiales.
- Desconfía de mensajes urgentes o inesperados que te pidan actuar con rapidez.
Un poco de atención y precaución puede evitar muchos problemas.
Qué hacer si has sido víctima de una estafa
Si sospechas que has caído en un fraude bancario, actúa siguiendo estos pasos:
- Contacta con tu banco lo antes posible para bloquear tarjetas o accesos y detener movimientos no autorizados.
- Cambia todas tus contraseñas y revisa tus operaciones recientes.
- Denuncia ante las autoridades (Policía Nacional o Guardia Civil), ya que esto no solo ayuda a recuperar fondos sino que también contribuye a frenar redes delictivas.
Recuerda que estar bien informado es tu mejor defensa. La digitalización trae muchas ventajas, pero también exige precaución y sentido común para proteger tu dinero.
Fuente:
empresaactual.com